viernes, 19 de julio de 2013

¿Ciencia ficción o filosofía real? (II)



 Star Trek, tripulación original.


3.- La aventura de la conjetura.
El ser humano es un animal inconformista y curioso por naturaleza. Siempre ha querido ir más allá de su espacio y su tiempo. Se ha preguntado por el qué habrá más allá de lo que él conoce (no debemos olvidar los viajes de Ulises en La odisea de Homero) y por lo que ocurrirá mañana. Ha mirado a su presente, y ha soñado con el futuro, con grandes y fantásticos inventos, con revolucionarios descubrimientos que cambiasen la concepción que tenemos de nosotros mismos, del mundo y de nuestra relación con este. Es evidente que no podemos saber lo que ocurrirá en el futuro pero, como dijimos al principio, a nuestra naturaleza corresponde la capacidad de proyectar y soñar, de hacer conjeturas aventurando lo que está por venir. Así, los escritores de ciencia ficción son los únicos que se han atrevido a describir el futuro, o al menos uno posible, arriesgándose a salir de su época para ir a otra.

martes, 9 de julio de 2013

¿Ciencia Ficción o Filosofía Real? (I)





Imagen de la nave estelar USS-Enterprise NCC-1701 tomada de: http://cienciaficcioneneliesmassanassa.blogspot.com.es/


Esta y las siguientes entradas forman parte de un artículo publicado en el año 2012 por la revista Scifiworld que llevaba por nombre el mismo título. Debido a que tras su publicación mucha gente no pudo hacerse con la revista y, pasado más de un año de su publicación paso a publicarlo en este blog (revisado y ampliado en alguna de sus partes). En dicho artículo planteo una serie de cuestiones pertenecientes al ámbito filosófico como son: ¿Qué es el ser humanos? ¿Existe la libertad? ¿Qué tipo de relación mantenemos con la tecnología? A estas cuestiones tan fundamentales dentro del ámbito de la antropología filosófico intento darles respuestas, o bien un original marco de discusión y contextualización, a partir del género de la ciencia ficción y sus principales ámbitos de desarrollo y expresión como son la literatura, el cine y los videojuegos. Es evidente que a medida que se leen las entradas alos lectores le surgirán otros ejemplos, posiblemente más acertados de los aquí expuestos. Pido vuestra comprensión ya que al ser un género tan amplio es imposible de abarcar y, desde aquí, os pido que me déis vuestra opinión.
Muchas gracias 
(Debido a mi desconocimiento respecto a derechos de autor si en algún momento vulnero los derechos de la revista Scifiworld pido que se pongan en contacto conmigo y borraré dichas entradas)

1.- Introducción. El arte como producto humano.
De todas las creaciones surgidas del intelecto humano el arte es la más asombrosa por varios motivos: no persigue ninguna finalidad más allá del goce y disfrute, es la expresión plástica del inconsciente colectivo de su presente histórico (expresa la mentalidad de su época) y, además, depende por completo de dos modos propios de la razón, los cuales, al ser exclusivos de nuestra especie, hacen del arte algo genuinamente humano. Estos son: la abstracción y la imaginación. Dichas cualidades implican, entre otras cosas, tener plena conciencia de nuestro ser, del mundo y de nuestra relación con éste ya que esto es nuestra vida[1]. El que la temporalidad vertebre nuestra existencia es una verdad que sólo entienden los humanos. Los animales no piensan en el futuro, su mundo es el presente. Nosotros, en cambio, hacemos testamentos ya que somos capaces de pensar, no sólo en la vida, sino en la muerte sabiendo que esta nos llegará a todos. Esta cualidad de la razón fue la que, a grosso modo, suplió nuestra carencia de instintos y nos permitió sobrevivir. Es decir, entender, por ejemplo, cuándo era la mejor época de siembra o saber que en el futuro necesitaríamos la piel de los animales que cazábamos para calentarnos nos permitió poder llegar a ser lo que hoy somos. Dicho de otro modo: conocer el pasado y entender el presente es lo que nos permite prever lo que puede ocurrir. En definitiva, esto no es más que abstraer e imaginar y de ahí la importancia que tienen.
Dentro de las representaciones artísticas, me atrevería a decir que en la historia de la humanidad es la literatura la que más ha hecho uso de estas capacidades (el cine es un invento de finales del S.XIX y la televisión lo es de mediados del pasado S.XX).
De entre los distintos géneros literarios que existen debemos destacar en un primer momento el de ficción y en concreto el fantástico. Aquel que su mismo nombre ya nos indica que fantasea con cosas –a priori- imposibles, que sueña con seres de otros mundos y que imagina hechos increíbles que escapan a nuestra comprensión.

martes, 5 de febrero de 2013

Historia del humanismo (VI). La modernidad y el máximo desarrollo humano.


Continuando con la serie dedicada al concepto de humanismo y, más concretamente, a la existencia de una humanitas y la posibilidad de ella. Abordamos ahora el período conocido como Modernidad. En este blog ya nos encontramos con una entrada dedicada a este período (La modernidad. La era del humanismo tecnológico y la crisis existencial. En Julio de 2.012). Por su gran extensión y para continuar el orden establecido veo necesario re-escribir. Ya que esclarecerá y dotará de sentido al recorrido histórico que estoy siguiendo en torno a la cuestión de la humanitas y su relación con la Historia de la filosofía humanista. 

Foto obtenida de: http://fc07.deviantart.net/fs32/i/2008/232/2/7/Atomium__Brussels_II_by_Andrei_Joldos.jpg
La modernidad supone, lo que podríamos denominar un “hito lógico” en la historia de la humanidad. Hito porque llega al culmen del desarrollo intelectual humano. Del que aún seguimos disfrutando en la actualidad. Aquel que toma como modelo a la racionalidad científica y su metodología que busca el rigos y la exactitud mesurable en todas sus investigaciones. Lógico porque supone la conclusión necesaria a los modelos iniciados en los períodos anteriores -ya analizados en este blog-. Y, sobre todo, el último de ellos, el ilustrado[1]. Ya que dicho modelo entiende, al igual que los anteriores, que lo definitorio del ser humano es el conocimiento racional y la educación que este trae consigo. Pero ahora, se va a dar primacía a un tipo de razón cuyos conocimientos no tienen que ver con la ética ni con la metafísica. Ni siquiera tendrá que ver con la sociedad o el ordenamiento político y legislativo de esta. Nos referimos a un saber que sólo nos permite dominar el mundo sin buscar comprenderlo. La racionalidad científica.

            Es en este período cuando nos encontramos con el positivismo de Comte y su teoría de los tres estadios que nos habla de una Historia vista como una línea recta y uniforme que representa el progreso de la humanidad marcada por el desarrollo de la razón científica. El comienzo de la línea será con las cotas más bajas de conocimiento representadas por el hombre primitivo y seguirá avanzando pasando por las distintas etapas hasta llegar a su fin en el otro extremo representado por el máximo desarrollo de la razón y el intelecto representados por el hombre moderno. 

Primer vídeo de una serie realizada por el canal de T.V. Arcoiris. Dedicado al pensamiento positivista y a su máximo exponente, A. Comte.


lunes, 4 de febrero de 2013

Pensar no interesa

A continuación os dejo un vídeo en el que se protesta por las nuevas reformas que quiere imponernos el ministro de educación español J.I. Wert. Una de estas es quitar el carácter troncal de materias tan importantes para la educación, a nivel de secundaria y bachillerato, como son: Educación para la ciudadanía y la Historia de la Filosofía.

A su vez, os enlazo, a una entrada del blog de Rafael Robles que escribió con respecto a este asunto tan grave. Analizando las consecuencias que conlleva la pérdida de estas materias en un objetivo tan importante como es la educación integral de nuestros jóvenes si queremos hacer de estos personas comprometidas con el presente y preparadas para el futuro.  

Si queréis compartir este vídeo os animo, y agradezco, el que lo hagáis. Que nuestra voz se escuche.

Un saludo



miércoles, 19 de diciembre de 2012

Historia del humanismo (V). La Ilustración y la emancipación del ser humano.


Continuando con la serie dedicada al concepto de humanismo y, más concretamente, a la existencia de una humanitas y la posibilidad de ella. Abordamos ahora el período conocido como Ilustración (también conocido como "El siglo de las luces" por lo magnífico de los logros de su conocimiento que nos sustraían de las sombras de épocas pasadas marcadas por la superstición y la religión). Este período comprende los ss.XVII y XVIII (incluyendo la Revolución Francesa) y abarca grandes corrientes del pensamiento como el racionalismo, idealismo, empirismo y criticismo. Con sus grandes pensadores como Descartes, Berckeley, Hume y Kant. Será este último, precisamente, el que se convierta en el máximo exponente filosófico de este momento histórico definiéndolo como el período en el que la humanidad sale de su minoría de edad. Esto, en el ámbito político implica ser responsables de nuestros actos y, por tanto, que seamos nosotros los que marquemos los derroteros por los que queremos que vaya nuestra vida siendo los únicos responsables de la senda a seguir y el rumbo que la guía. Hemos logrado la emancipación total; nos hemos liberado de Dios, de los dioses y del destino gracias a la razón y al buen uso científico que hacemos de esta. Es la época de la enciclopedía y del espíritu que intenta conquistar el universo con la razón y recogerlo en una magna obra.

"El salón de madamme Geoffrin" de Lemonier 

 Es en este momento cuando concluye “la revolución científica” iniciada en el Renacimiento (tratada en otra entrada del blog) ya que se ha instaurado en el ideario colectivo que gracias a la ciencia alcanzamos unos saberes que nos permiten conocer, comprender, prever y dominar la realidad. Somos los amos y señores del mundo, somos el centro de este. Si Dios nos hizo a su imagen y semejanza ahora somos nosotros los que modelamos al universo a nuestro antojo. Si antes nos daban miedo los rayos ahora inventamos el pararrayos y no solo este sino también el ferrocarril, el telégrafo y la energía eléctrica y su domesticación. Ante este nuevo mundo no es de extrañar que surja una nueva concepción del humanismo basada en la razón científica y cómo esta va a ser ahora el pilar sobre el que se sostenga a la mentalidad europea y donde edifiquemos una nueva cosmovisión de la realidad con un nuevo sistema ético y político de carácter antropocéntrico. 


lunes, 12 de noviembre de 2012

Historia del humanismo (IV). El Renacimiento y la Revolución humana


Continuando con la serie dedicada al humanismo en la historia occidental creo fundamental que nos detengamos en el Renacimiento puesto que esta es una etapa axial en lo que se refiere al desarrollo posterior al que hemos llegado. Es decir, es el primer trazo que define lo que entendemos hoy día por ser humano. Es la época de las ciencias y su desarrollo, del florecer de las matemáticas como herramienta para la comprensión del universo, del desarrollo de las artes siguiendo un nuevo canon regido por la sutileza de los trazos el estilismo de las formas. La época de la libertad inspirada por los ecos lejanos de otros tiempos que, como indica el dicho, siempre fueron mejores. Si bien es cierto que aún hay elementos de períodos anteriores es aquí cuando se produce el giro copernicano, es decir, hacia lo antropológico. A partir de este momento seremos la fuente del conocimiento y el objetivo hacia el que este se dirige.  El Renacimiento es la época de los humanistas, de lo humano y de la humanitas.

Detalle de la Capilla Sixtina obtenido de http://arteyfotografia.com.ar

                Con este término nos referimos al período que transcurre en Europa (surge en Italia, donde tendrá su mayor esplendor) entre los siglos XV y XVI. Recibe este nombre por dos motivos; el primero es porque quiere recuperar los elementos de la cultura clásica actualizándolos a su época[1]. El segundo es porque esta época se presenta como reacción a los siglos de dogmatismo que, según ellos, representaba la Edad Media. Se va a promulgar una libertad de pensamiento, acción y progreso gracias al saber. Este, estando liberado de todo rigor religioso, va a ser la luz que los ilumine y ayude a salir del “oscurantismo” medieval. –Nótese la ironía de la nueva concepción que adquiere el conocimiento que, pretendiendo ser agnóstica, no deja de tener matices teológicos- Sus mayores novedades y logros se van a producir en los ámbitos culturales, filosóficos y científicos. Este último va a dar lugar a una renovación del saber impulsada por la iniciativa privada (mecenazgo) de la incipiente burguesía capitalista. No debemos olvidar que es cuando abandonamos el sistema proteccionista-esclavista feudal por uno económico liberal fomentado por la rápida  industrialización de las ciudades y la atracción que esta supuso para gran parte de la población de ámbitos rurales que se acercaban a esta siguiendo un anhelo de prosperidad. La liberación de profesiones y la aparición de los primeros gremios y bancos. Todos estos cambios supusieron un impulso para la ciencia ya que comenzó a ser entendido como un saber beneficioso y útil para nuestras vidas pero su valor no se quedará sólo en unas ventajas prácticas sino que gestará una nueva concepción del hombre y del mundo[2]. En esta, el protagonismo lo toma el ser humano y, progresivamente, la visión teocéntrica medieval se irá sustituyendo por una antropocéntrica –como indicamos en la introducción de la entrada-. 

martes, 16 de octubre de 2012

Historia del Humanismo (III). La Edad Media y la salvación


Continuando con la serie dedicada a la cuestión del humanismo en la historia debemos de centrarnos ahora en una época  que duró más de mil años y que conocemos de forma general como "Edad Media". En esta entrada veremos cómo aparece una novedad con respecto a las épocas anteriores y es que ahora lo que sea la humanitas y su existencia no dependerá del ser humano sino de Dios. Por lo que nuestra naturaleza no estría en nosotros mismo sino en el exterior. Antes de comenzar el análisis de esta idea creo que debemos de hacer una contextualización temporal y espacial precisa de la Edad Media para entender las causas que dieron lugar a este cambio de mentalidad con respecto a Roma y el giro antropológico, filosófico e inluso científico hacia lo religioso. 


Este período comprende históricamente desde la caída del imperio romano a manos de Odovacar en el 476 d.C. siendo emperador Rómulo Augusto, hasta la caída de Constantinopla y con ella la pérdida de Bizancio en el 1.453 d.C.
            La destrucción del imperio romano supone el estancamiento y descomposición del proceso civilizador iniciado en este período, al menos en la región noroeste de Europa[1]. Esto entraña la disolución de la vida urbana, del comercio y de la escritura y un estancamiento en el proceso de civilización, al menos hasta el S.XI d.C. Período que recibe el nombre de Baja Edad Media. Tras el S.XI y hasta el S.XV vivimos la época que se denomina Alta Edad Media y que supone una recuperación de los elementos culturales y civilizadores perdidos. Es aquí cuando nacen organismos como las universidades y la banca como entidades que van a institucionalizar y configurar tanto el conocimiento como la economía y serán fundamentales para entender el mundo actual.